12/6/26

CASTILLO DE LAGUARRES


Emplazamiento del castillo

El castillo desde el este

El castillo y las antenas

En lo alto de la sierra de Laguarres perviven los vestigios de un importante complejo defensivo que controlaba una buena parte del valle del Isábena, dado su posición excepcional. Sus ruinas se localizan en la parte más elevada de un gigantesco peñasco.

Al castillo de Laguarres arribaremos por una pista de tierra que parte desde el punto kilométrico 7 de la carretera que enlaza las localidades de Benabarre con Laguarres. Los restos del castillo se localizan junto a las antenas y repetidores de televisión.

Aparece documentado por primera vez en el año 1023. Lo tuvo, como feudo de los reyes de Aragón, Arnau Mir de Tost. La historia del castillo llega hasta el siglo XIX, cuando el cura de Laguarres, acompañado por algunos lugareños, incendia el castillo cuando estaba ocupado por las tropas napoleónicas.

Los restos que han llegado hasta nuestros días corresponden a la base de una torre cilíndrica de 8.5 metros de diámetro. El torreón se gestó con aparejo de sillarejo y mortero de cal, con un grosor mural de casi dos metros que se rellenó con un conglomerado de materiales pétreos. En los casi tres metros de altura que levanta en la actualidad no se aprecian huecos de vanos, aspilleras y tampoco de la puerta de acceso, que debió de situarse en altura, como era habitual. Por sus hechuras pensamos que pudo tener un aspecto similar a las torres de Viacamp o Chiriveta.

Unos pocos metros al sur del torreón quedan restos de una cisterna que, sin duda, estuvo relacionada con el castillo. Junto al castillo se localizaron también algunos fragmentos de cerámica de pasta gris, datable en el siglo XI. Precisamente a esta época, la primera mitad del siglo XI, debería de llevarse la construcción de este complejo.