19/4/11

BASCUÉS


Ermita de Nuestra Señora de Bascués

                                         Crismón trinitario

La ermita románica de Nuestra Señora de Bascués es el único testigo que ha llegado hasta nuestros días de una antigua población de origen medieval que llevaba por nombre Bascués.
Sabemos que Bascués tuvo un máximo de 6 fuegos. El pueblo desapareció por una epidemia de peste negra alrededor del año 1625. La peste se llevó por delante casi una tercera parte de la población total de toda Europa; también acabó con otros pequeños núcleos de población cercanos a Bascués como por ejemplo el de Saliellas.
El templo fue restaurado hace unos años; es una construcción fechable en el último tercio del siglo XI. Tiene una nave de planta rectangular rematada en ábside de tambor. La puerta principal abre en el muro sur y sobre ella encontramos un bello crismón trinitario.
En los alrededores de la ermita pude localizar sin grandes esfuerzos dos grandes espedregales de piedras, quizá, un lejano día, formaron parte del desaparecido pueblo.
Hace algunos años en unas excavaciones dirigidas por J. Avellanas, además de restos de cerámicas de época medieval, se encontraron vestigios de antiguos pobladores romanos, como un sepulcro de losas, cerámicas y varias monedas.
Todos los segundos domingos del mes de mayo se celebra en la cercana población de Casbas de Huesca una jornada en memoria del despoblado de Bascués, que es celebrado desde hace mas de 300 años.
El acceso lo realizaremos por medio de una pista (de unos 300 metros), en buen estado que tomaremos en las inmediaciones de Casbas de Huesca. La pista está bien señalizada.

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