9/1/19

DESPOBLADO DE SAN MIGUEL DE TORLA


Ermita de San Miguel

Año 1620

La ermita de San Miguel es el último vestigio del desaparecido poblado de San Miguel, situado sobre un pequeño cerro que hay sobre la carretera de Torla a Fragén. Una corta pista de unos 500 metros sin asfaltar, pero en buen estado, nos aproximará hasta la ermita. 
La ermita se sitúa justo debajo de una línea de alta tensión.
Pocos datos tenemos de este lugar, aunque sí que sabemos que desapareció, como tantos otros, por una peste, aproximadamente hacia el siglo XV. 
Según vemos en una inscripción que hay grabada en la ventana que hay sobre la puerta de acceso la ermita se construyó en el año 1620 (s. XVII). A partir de esta fecha se abren dos opciones. O bien esta ermita se levantó sobre los restos de un templo anterior, o bien el edificio primitivo se reformó de manera considerable, y entre otras modificaciones se le invirtió la orientación situándose de esta manera la puerta de acceso al este.
Se trata de un edificio de planta rectangular con cabecera plana orientada al oeste. La portada, que abre a los pies, es en arco de medio punto. Sobre ella se sitúa la ventana que nos indica el año de 1620. Interiormente nave y cabecera se cubren con bóveda de cañón corrida y apuntada. Además del vano antes citado hay otros dos más, que abren al sur. 
La romería se celebra el día 8 de mayo. Acuden en romería vecinos de Torla, Fragén y Viu. Se realiza una misa, se procede a la bendición de campos y luego se reparte la "caridad", consistente en torta y vino.

27/12/18

RESTOS DE UN TORREÓN AL SUR DE SAN ESTEBAN DE MALL


Cerro donde se halla la base del torreón

Vestigios de la torre

Sillares entre la maleza

Roda de Isábena desde el torreón

A cuatro kilómetros del puente de la Luz por la pista que va a San Esteban de Mall, poco antes de llegar a la población, en una curva, parte un antiguo camino a la derecha que en quinientos metros de fuerte bajada conduce a las ruinas de la ermita de Serni, apenas conocida. Hay que tener cuidado pues del camino han desaparecido los primeros metros a causa de la construcción de la pista y más abajo hay algún tramo dudoso, hasta que al final nos conduce hasta los restos de la ermita, que pueden pasarnos perfectamente inadvertidos.
El torreón se halla todavía más al sur, en un lugar que domina desde lo alto la unión de los dos barrancos que rodean la zona.
Allí se localizan los restos de lo que debió de ser la base de un torreón. Los pocos sillares conservados y su unión en ángulo recto al sudeste, todavía apreciable, permiten ver que era de planta cuadrada. Debió tratarse de alguna pequeña fortificación en este lugar cuya comunicación visual con Roda de Isábena es excelente.


Texto e imágenes: Francisco Martí (romanicoribagorzano.wordpress.com)